Amado mío, pequeño. Aún has vivido poco para todo lo que dices conocer. ¿De verdad en tu corta memoria hay sitio para tantos sucesos como crees conocer? Tú no conoces tanto como dices conocer, eres demasiado pequeño. Amado, la experiencia es algo que se adquiere con los años, durante mucho tiempo creerás saber y conocer lo que aún no conoces, pero te falta mucho tiempo, aún te falta mucho tiempo para poder dar tu “veredicto” sobre todo lo que conoces. Esa espera, esa falta de verdad y razón sobre lo que hay a tu alrededor se llama paciencia y humildad. Es algo que los jóvenes soléis tardar en aprender, ¿por qué? ¿Por qué los jóvenes no tenéis paciencia? Pues porqué creéis haber vivido demasiado, y aún habéis vivido poco, muy poco.
En el firmamento existen millones de planetas, millones, no solo cientos. ¿Sabes lo que es un millón de algo? Pues eso, millones, no uno, ni dos, ni tres, millones, miles de millones. Mi amado, esos lugares, en su mayoría están habitados. Ocurre que los hombres conocen solo aquello que saben catalogar, ver y juzgar, igual que tú eres aún joven, la humanidad es aún joven, apenas ha vivido en el planeta como para creer tener la razón sobre todas las cosas. La humanidad es como un chiquillo de unos 6 años recién cumplidos. Es orgulloso y cree poseer la razón sobre todas las cosas, pero tú sabes que los niños de 6 años apenas tienen conocimiento sobre nada, y eso le ocurre a la inmensa mayoría de las personas que conoces. Si les preguntas te dirán sobre un planeta, sobre otro, sobre el brillo, el valor de algo… todo son pequeñeces comparadas con la magnitud de las estrellas.










