Mensajes Espirituales

Español (spanish formal Internacional)English (United Kingdom)French (Fr)Italian - Italy
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size
Nota: El contenido de este artículo está incluido en el libro Mensajes de los Guías

Mensaje de guía 03-04-09

E-mailImprimirPDF

Mi hermano Pablo. Tú eres mi hermano en nuestra familia de gracia, en nuestra familia cósmica.

Allá, en las estrellas, nosotros caminamos y guerreamos siempre juntos, batalla tras batalla vamos unidos en el cuerpo celeste. Son pequeñas aventuras, cuando digo batalla, no luchamos de verdad, pero nos gusta viajar, conocer, investigar. Eres algo viajero.

Reconocerás tu espíritu interno algo movido, inquieto, necesitas salir de tu espacio pequeño, necesitas moverte pues a tu alma le gusta (pues tu alma regusta?) estar en movimiento, te gusta conocer parajes nuevos. En el espacio eso es fácil, en la Tierra también debería serlo, pero aun estáis adormecidos.

Amado hermano, soy Luzcandor, tu hermano, no tengo nombre cósmico pero así me puedes denominar cuando te dirijas a mi, Luzcandor. Significa que porto la luz pues te traigo luz a tus tinieblas.

En el espacio nuestros nombres no son iguales, no son realmente nombres, son vibraciones con las que se pueden distinguir a los seres de luz, pero, mi amado hermano, ten en cuenta que no se suele hablar de aquel que no está presente, no necesitamos denominarnos, ya nos amamos y nos conocemos por el corazón. Es más fácil saludar a alguien con un abrazo de calor y amor que con una palabra suelta, alejada del corazón. Por ello prefiero no darte tu nombre, tu auténtica vibración divina. Tienes una vibración y más adelante la adivinarás, descubrirás tu vibración y así entrarás en ti mismo, a través de tu propio nombre estelar. Descubrirás que no es una palabra, es un sonido, y más bien agudo. Prefiero darte la sorpresa de que tu mismo lo encuentres.

Hermano mío. Tu eres mi cielo, mi sol, mi sombra, desde hace mucho tiempo trabajamos juntos, amanecemos juntos, hoy no me reconoces. Y eso es bueno, significa que has despertado donde querías despertar, en la Tierra, donde las voces verdaderas se olvidan, donde no se recuerda el alma. Es bueno, pues tu trabajo es hermoso aquí.

Hace milenios que somos terrícolas que estamos aquí trabajando, algunas veces hemos vivido juntos. En esta vida yo no he reencarnado, sigo a este lado. Pero volveré a la Tierra más adelante en forma de familiar tuyo lejano. Siempre cerca, sí, aunque no lleguemos a conocernos en vidas pasadas, siempre hemos estado cerca.

Nosotros somos hermanos celestes y nos amamos. Trabajamos mucho tiempo encontrándonos las cosquillas, entre nosotros no hay bromas, siempre que vivimos una vida juntos es porque hay que madurar algo. Siempre que estamos como familia terrestre es porque algo fuerte va a ocurrir, va a pasarnos algo que nos marcará por varias vidas. Nosotros hemos decidido eso, hemos decidido pasar las peores calamidades juntos, y las mejores también, cerca. Luego ha habido vidas de reposo, vidas de soledad y en esas, aunque hemos estado cerca no nos hemos visto. Ni si quiera nos hemos abrazado. Cuanto espero que me reconozcas en alguna regresión que hagas. Cuanto espero que sepas de mí.

Alguna vez te he herido, en vida, y aun has de perdonarme, otras veces me heriste tú a mi, y ya tuve que perdonarte en vida. Ten la verdad de que nosotros, en el yo separado que vivimos en la Tierra no nos reconocemos como verdaderos hermanos, sufrimos y no compartimos el amor celeste. En unos años eso cambiará, nos reconoceremos y nos reiremos juntos, nos abrazaremos en Tierra como lo hicimos en el aire. No tú y yo, amado hermano, todos los familiares de luz. Todos se irán reconociendo, sabrán que son parte de algo más que un circulo intimo de amigos.

Hoy, hermano, hoy caminas de la mano de muy buenos familiares, valientes trabajadores de la luz que han decidido compartir contigo estos años de sufrimiento, de luz, de despertar, de acontecimientos diferentes, raros.

Hoy, en tu vida, ocurren y ocurrirán sucesos muy raros. No voy a predecir hermano, no puedo hacerlo, pero verás que hasta ahora y en el momento que vivís, todo lo que ocurre parece deshilachado, parece sin rumbo fijo. ¿A dónde te lleva esa vida loca que tienes? ¿A dónde va? ¿A quién pertenece? ¿A ti? O ¿a tu Yo Superior? ¿A tus guías? ¿Quién te conduce? ¿Dónde estás ahora? ¿Aumentas en esperanza? ¿No lo haces? ¿Por qué es todo en tu vida tan loco, tan sumamente loco? ¿Por qué no parece que pare la rueda ni un momento?, ¡qué pare la rueda un segundo y así puedes ver en que lugar estás!, hacia donde se dirige la rueda, porque estás tú ahí, justo ahí, cada día, y ¿hacia dónde?, sobre todo ¿hacia dónde te encamina esta loca aventura que vives?. Ja j aja (se siente como una risa) rio amado hermano, rio porque es así, tu vida esta loca. No va mal, nada en ella va mal, estas muy encaminado, muy bien encaminado y cada día más. Por ello conoces a aquellas personas que tanto te aman, tanto te agradecen vivir, y por ello también encontraste a tantas personas que no te quieren nada de nada, pues ellas, amado, gracias te dan de encontrarte y poderte no querer como lo hicieron, ya que así liberaron cuentas pasadas, cuentas que teníais que liberar.

Desde aquí todos somos una familia grande, muy grande. Y tú, gigante rayo de luz que atraviesa la Tierra con tu amor, gigantesco rayo de luz amorosa y cálida que alumbra a todos los hombres desde tu pequeño cuartucho de intimidad, iluminas con tú sabiduría divina, aun sin conocerlo. Estas trabajando muy duro hermano, con tu humildad. Con esa humildad que rebosas. Con ese amor hacia todos y ese respeto tan inmenso que estas descubriendo en ti, que estas madurando poco a poco. Vas muy bien amigo mío, por muy buen camino.

Los baches son fáciles de librar, las batallas, las broncas que veas en el camino, también son fáciles de superar. Son necesarias, ya las libraste en otras vidas, tú sabes. Muchas ya las libraste antes. Estoy contigo desde hace mucho tiempo, viéndote caminar, viéndote chocarte. Viéndote levantarte, con dolor, con pena, pero levantarte y volver a caminar, y me enorgullezco pues soy tu hermano. Y aquí somos muchos los que estamos a tu lado, los que te amamos. Somos muchos, amigo.

Vas a conocer cosas increíbles en este tiempo que se avecina, y te sorprenderás sobre manera, nadie puede decirte aquello que verás pues nadie que conoces puede hacerse a una idea. Te sorprenderás mucho, pero sobre todo siente orgulloso pues tú estabas aquí, justo aquí donde estás, haciendo posible ese mañana que esta ahí mismo. Lo haces posibles madurando tu amor, tu respeto tan inmenso, madurándote a ti mismo.

Por el camino tendrás que librar más batallas aún, pues debes permanecer en calma en los peores días, y aun te cuesta estar en calma cuando hay tormenta. Debes tranquilizarte cuando todo este difícil. Amado será muy difícil para mucha gente que esta junto a ti, y tu calma, tu paz les ayudará, trabaja esa calma, ese respeto, trabájalo hasta que puedas ser maestro de la paz. No aprendiz, maestro. Enseña eso en quienes están junto a ti, con muuuuuucha paciencia. Y observa que ellos, los que caminan tan erguidos a tu lado, también sufren como tu, y han sufrido y si no en esta vida en otras. Si todos sois iguales, somos iguales. Todos venimos a la vida igual, nos desnudamos aquí, antes de amanecer en la tripita de la madre nos desnudamos de la mayor parte de nuestra divinidad para entrar en un sueño, desde aquí breve, pero para la Tierra muy largo sueño que llamáis vida.

La vida no es más que un sueño para el Yo Superior, el que de verdad sueña, el que de verdad se mantiene tras la vida. Despójate de todo aquello que no te deje amar, respetar, estar en paz, despójate de todo eso como si fuese tu ropa vieja, porque te espera un traje nuevo, un bello traje de luz, plateado. Blanquecino para la Tierra pero tendrá unos destellos brillantes que son plata, como la luz dorada que cambia en el brillo. Amate caballero de luz, en ti habita un maestro a punto de florecer, amate pues así podrás levantarte y darte cuenta que el maestro YA ESTA EN TI, no necesitarás aprender nada más, ni necesitarás conocer nada más. Pues ÉL YA ES TA EN TI, TÚ ERES EL GUERRERO DE LUZ, TU ERES EL VALIENTE CABALLERO DE LUZ.

Cuando te des cuenta que no eres más que el trono del verdadero rey a quien mantienes dormido en tu pecho, trabajarás duro por lograr dejarlo salir, pues tu maestro eres tu mismo y estás en ti. Siempre estuviste ahí. Siempre esperando el momento. Amate y saldrás solo de tu largo sueño.

En la Tierra hay una serie de cosas que cuesta decir, una se refiere a que la personalidad, aquello que creéis ser, no es más que una parte formal del ego que os está impidiendo manteneros en la divinidad. Mientras la personalidad siga creyendo que es la protagonista de la vida, el Yo Superior tiende a alejarse pues no puede estar allá donde no reine el corazón. Esta es una realidad que todas las enseñanzas pronuncian de una forma muy solemne. Todo es perenne, “polvo eres y en polvo te convertirás”, así reza la biblia, pero en el fondo, el espíritu subyace a la forma, él es inmortal, y ese espíritu, el único pasajero de este cuerpo material, permanecerá erguido tras cualquier dura batalla y en Él debemos estar despiertos pues sólo Él puede estar despierto.

Esta realidad parece alejarse de vosotros, las personas no queréis escucharla pues quien escucha estas palabras, el ego, no quiere conocer que él no es el eterno, que la eternidad es un poco más consciente que él. La personalidad no quiere conocer que morirá con el cuerpo y lo que se quedara vivo no es sino el espíritu tras la máscara.

En realidad es muy sencillo aprender esto pero lo difícil es llevarlo a cabo, darse cuenta que es así, y tirar esa máscara que no te permite ser quien de verdad eres.

Tú ama hermano mío y la máscara caerá sola, no debes hacer ningún sacrificio para tirarla, ella caerá. Se que tu amor te descubrirá a quien de verdad eres, te hará ver la vida con los ojos verdaderos del corazón.

¿Cómo se ama? Cierto que esta pregunta es un misterio para aquellos que vivís en la emoción. El amor no es tan emocionante como el enamoramiento, no hermano mío. El amor es intenso sí, pero no tan emocionante. Ama perdonando, olvidando aquello que te atormente. Ama siendo parte del todo, de quienes te rodean, no te fijes en quién hace qué, fíjate en que tú eres todos ellos que están contigo, y les amas porque sois iguales. Ama escuchando cuando no quieras escuchar nada, y respondiendo a quien te pregunta, orgulloso de ser tú quien contesta, quien da una respuesta, la que sea. Ama tu labor material, ama tus dones y tus prejuicios, pues tu también eres aquello que estas construyendo igual que tu ego, aquello que hizo el ego también eres tú. Diste el permiso para hacerlo, diste el permiso para juzgar, amate juzgando pues ese también eres tú. Sobre todo ama indiscriminadamente y veras recompensado con creces, pues tu amor se te devuelve siempre. Hoy mismo eres tiernamente amado por muchas personas que no ves, que no conoces.

La historia, la historia de esta aventura de tu vida, la estas escribiendo cada día. Cierto que mucho ya estaba escrito, pero tú eres quien esta luchan día a día en la batalla, tú eres el auténtico guerrero. Amate por ser tan valiente, por haber venido desnudo a la Tierra, por haber crecido malamente luchando contra el ego propio y el de los demás, amate por salir a flote cada día, por ser un luchador, por ser pacífico, por ser amoroso.

Cielo, soy tu hermano, no de carne, si no celeste. Somos 144.000 hermanos en nuestra familia. Todos venimos juntos a la Tierra y estamos trabajando en conjunto por este porvenir maravilloso que esta por llegar. Estamos juntos, trabajando codo con codo. Cada día. Luchamos y guerreamos entre nosotros porque nos amamos y quienes mejor que nosotros para darnos lecciones y liberar nuestras penas. Nosotros hemos amanecido hoy en la Tierra, y anteayer también, y estuvimos en muchas guerras, muchas batallas. Y nos hemos perdonado porque nos amamos, porque todos nosotros somos hermanos y nos amamos. Nosotros dos, especialmente nosotros dos, hemos batallado mucho, como solo los hermanos pueden hacerlo, y nos conocemos muy bien, y nos volveremos a encontrar en otras vidas que vamos a vivir, porque nos amamos. Revive el amor familiar, el calor de la autentica familia y entrégalo a todos aquellos que tienes cerca pues ellos también son tu familia, y los que no lo son, son parte de otras familias celestes,  lo habéis olvidado. Olvidasteis vuestra procedencia y eso os esta amargando, os sentís lejos del verdadero hogar porque no recordáis que sois parte de una inmensa familia de luz y todos estamos aquí con vosotros a vuestro lado.

Pablo. Eres un sol magnético, un sol dorado. Eres tú, mi hermano. Valiente guerrero en la verdadera batalla que es la vida y el despertar humano.

Gracias hermano por cada día que vive.

* * *

Este mensaje de los guías va dirigido a Pablo, una excelente persona y buen amigo. Si has vibrado con esta canalización y te sientes parte esta gran familia de luz, puedes ponerte en contacto con él a través del correo electrónico:

Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

 

Copyright © 2008-2010 Altaïr García - Todos los derechos internacionales reservados.
Son libres de copiar, distribuir, utilizar y reproducir este trabajo bajo las siguientes condiciones: Deben conceder su crédito al autor, no usarlo con propósitos comerciales, y no pueden alterarlo, transformarlo ni basarse en él. Para cualquier reutilización o distribución, deben establecer claramente a los demás los términos de la licencia de este trabajo. Cualquiera de estas condiciones puede ser modificada con permiso del propietario del copyright. Cualquier otro propósito de uso debe ser previamente autorizado por el autor.
www.mensajesespirituales.net

Escribir un comentario


Estás aquí:Mensajes de LuzMensajes de los GuíasMensaje de guía 03-04-09