Mensajes Espirituales

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Nota: El contenido de este artículo está incluido en el libro Mensajes de los Guías

Mensaje de guía sobre la salud física

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Hermosa, mi alma amiga. Yo soy tu guía. Tienes otros guías, pero hoy vengo yo a hablarte. Te honramos por tu vida y te abrazamos internamente. Sabes que estamos ahí pero no loras a comprender cómo no podemos contactar tan fácilmente contigo. Has de saber que las personas vivís separadas del inicio, os separasteis de lo que sois, de vuestro ser, por eso sentís separación, pues estáis separadas de lo que de verdad sois. Es verdad que la separación es sólo artificial, que en la realidad no existe tal separación, pero en vuestra ilusión sí la hay, y gran parte de los problemas que vivís tienes una intensa relación con esto. 

Muchas cosas aparecen en vuestras vidas y os sentís castigados, otras veces os sentís rechazados, abandonados, muchas cosas os hacen sentir lejos de la mano de Dios, de la mano de vuestro propio ser divino, incluso lejos de nosotros, aquellos que estamos continuamente con vosotros. Y no es posible esa separación, sólo existe ilusoriamente en vuestras mentes, nunca en vuestros corazones. Habrás de entender esto para comprender el por qué de tus problemas de salud.

Cuando algo en la vida no ocurre como deseabas, puedes adquirir una inconsciente deseo de controlar la realidad, de manipularla, alunas veces las personas la niegan, la aborrecen la realidad, pues ya no les convence. Estos momentos dolorosos para la razón en los que inevitablemente sufrís al intentar separaros aun más de aquello que está ocurriendo, son situaciones cumbre que actúan directamente sobre vuestro ser, sobre vuestros cuerpos sutiles y densos de energía. Y los resultados son la enfermedad. 

 

Muchas veces una enfermedad tiene un motivo muy lejano, una lucha muy lejana, pero otras veces no es así, son luchas cercanas, fáciles de recordar, y cuando un persona es capaz de retomar el sentido de aquello que fue y ocurrió y conversarlo sanarlo, entonces está sanando ella por dentro también. La manifestación de la enfermedad es la oportunidad que vosotros mismos os dais de poder sanar aquellas heridas internas que os bloquean en el crecimiento espiritual y mental. Observa esto con orgullo, no con pena. No sufras dolor cuando sientas un problema de salud, busca más bien la causa en ti misma, la causa que produjo dicha enfermedad y sánala en ti, sana aquella situación, y verás como la enfermedad también deja de estar ahí. Algunas causas son muy complicadas y requieren una vida entera para sanar. Algunas causas producen mucho dolor.

Algunas causas provocan enfermedades en vidas continuas, sucesivas, no suele haber una parada en las vidas muy larga, suelen ser vidas consecutivas. Y esto es producto de algo muy anclado en la persona que decidió acarrear con ello en la subsiguiente vida. Como accidentes muy bruscos y duros, o problemas de salud psíquica sin terminar de resolver. 

Estos conflictos han de ser sanados, liberados, para que el cuerpo emocional también sane y libere aquello que le dañó. Esto has de comprenderlo bien, más allá de lo que ocurra en tu cuerpo físico, tus demás cuerpos de energía de diferentes densidades también sufren los productos de una enfermedad, también sufren por los conflictos y los daños ocasionados por una enfermedad pasada. Y también hay que sanarlos. Cuando no sanas completamente un conflicto en tu corazón, no hables de sanación completa, pues aun no la hay. 

Ahora, cómo se sana interiormente. Has de saber que la sanación completa se haya en ti. Ser consciente de que es posible, factible, y se haya en tu interior. 

Es difícil demostrar esto físicamente, pero verás que tiene mucho sentido. Cuando una persona acumula mucha tensión durante toda su vida está forzando su estómago diariamente con tanto nervio, pero también está forzando su mente, su cuerpo mental también esta siendo forzado por la enfermedad de la tensión, y por consiguiente, también se verá en su cuerpo emocional. Observa que no hay separación, aunque yo hable de diferentes cuerpos, tu eres UNA, sólo una, y cualquier cosa que te moleste, que te duela en un sitio, por muy poco profundo que sea el dolor, también se ve en todo tu ser, pues tú eres UNA. 

Cuando la medicina intenta “arreglar” alguna dolencia, vanamente actúa sobre el cuerpo físico, pero no es consciente que el cuerpo físico no es más que una respuesta de aquello que ocurre en el interior, por ello las curaciones milagrosas del hospital no suelen ser muy duraderas, a veces sí que no se vuelven a ver síntomas de aquello que la persona sufrió, pero si se pueden ver síntomas de otras dolencias. Los demás cuerpos no están sanados. En tu caso, mi amada, hiciste un gran trabajo de sanación espiritual, pero ves que no es suficiente, y esa es tu preocupación, tu miedo. Que no haya sido suficiente. Que lo que sea te impida continuar. No tengas miedo a tu ser, no temas. Muchas de las enfermedades y dolencias de las que te hablan comúnmente, en realidad son ilusiones médicas, no existen tal y como vosotros las conocéis. Al denominar de alguna manera dolorosa algo que no es doloroso, creáis más dolor aun. El choque de las mismas palabras duras sobre vuestro cuerpo emocional, ya causa dolor. Llama a la enfermedad: proceso de sanación interno y externo, ese es un buen nombre. Y a la enfermedad que te cause miedo, llámala: dolor inmediato respuesta de que me estoy curando.

Pues interiormente es así. Exteriormente, si lo llamas de una forma que te produzca llanto aparecerán más dolencias en ti, dolencias vinculadas con la brusquedad del choque con ese dolor inmediato respuesta de que te estás curando. 

Cuando lo digas ante otros, dilo sonriendo, consciente de que estás dándoles la llave que ellos podrán utilizar más adelante para sanarse también. 

Hermosa mía, no le temas al dolor, pues el dolor es una ilusión, y es pasajera. Cuando temas, no lo hagas con mucha emoción, pues esa emoción te daña, interiormente te daña, y tú eres toda UNA, si daña algo en ti, tarde o temprano se manifestará en tu vida. 

 

Es un tiempo de búsqueda de respuestas, y algunas respuestas son difíciles de aceptar, pues conllevan que en un pasado hubo error, error de comprensión, error de actuación. En algunas respuestas que puedas encontrar sobre ti, podrás ver esto, y eso te causará un choque en tus paradigmas actuales. Has de comprender que durante muchos años los hombres os equivocasteis con la forma de tratar la salud, mental, física y emocional. Os equivocasteis mucho, y eso causo mucha separación entre la persona y su dolor. Eso está terminando, y personas como tú se enfrentan de una forma nueva a lo que sienten y les ocurre. Es necesario que ese enfrentamiento sea suave. 

Habrás oído hablar de miles de remedios milagrosos para todo tipo de enfermedades, y mi alma, te diré que es así, que muchos de ellos existen y son reales, pero sólo en ti misma esta la respuesta a tu propia sanación. Sólo en ti, en tu alma. Tu misma decidirás cuando es el momento, cuando es la aceptación de lo que viviste y cuando decides aliviar tus dudas y tus temores. Cuando lo hagas, cuando te enfrentes a ti misma y a lo que causó tus temores actuales, sea lo que te causo un dolor original o los dolores subsiguientes, estarás empezando a aceptar la sanación en ti misma. Pero, mi luz, mientras no aceptes tu implicación emocional en la herida inicial, no será posible que te liberes de aquello que te atormenta físicamente. 

Has de sanear que en ti está la facultad de cambiar tu realidad, igual que lo has oído anteriormente, así es. En ti esta ese estado de conciencia y ese momento de tu vida, tu puedes cambiar tu presente cada segundo. Mientras tus emociones se turben, es posible que no encuentres una salida correcta en tu vida, que te sientas atascada y turbia como ella.

La salud es parte de la vida también, has de vivirla como parte de la vida, sanar es una forma de aceptar que tu eres vida, y la vida es salud. No existe la dicotomía de enfermo-sano, no existe, por mucho que queráis catalogar a aquellas personas que sufren más que otras. En la sociedad que vives, mi cielo, todos padecen diferentes dolencias, algunas más bruscas y otros más sutiles, pues sienten esa separación con el entorno, y esa separación es vital a la hora de no aceptar la vida como es, a la hora de sentir en uno mismo los pasos del tiempo. 

Cuando existe un problema, una situación difícil, las personas se refugian en la justificación de un mundo separado, y eso causa trauma, causa dolor. Así, mientras exista esta falsa relación entre el Yo y el Tú, os será muy difícil evitar las dolencias físicas. No controles lo que te ocurre a través del cuerpo mental únicamente, utiliza todos tus sentidos, todo tu amor para perdonar y todo tu ser para ser consciente de ti, de quien eres y de que ocurre en tu alrededor. La mente no comprende la realidad, puede percibir una pequeñísima parte de ella, pero no puede entender lo maravillosa e increíble que es la realidad, la verdad. Por esto, estas palabras han de ser entendidas con el amor, con el corazón. Pues tras las palabras se encuentra una sincera verdad sanadora, y sólo se puede descubrir con el corazón. Oculta para ti mi vida. 

Muchas heridas tienes en ti misma, pues mucho tiempo viviste en una sociedad separada, y eso causa angustia, causa dolor, pero ese dolor es parte de aquello que construisteis para aprender a superar, no pienses que el malestar será continuo y eterno, en tu mano está aliviarlo, pero alívialo desde el corazón, perdonando, amando, siendo consciente de lo que ocurre y de lo que ocurrió en ti. Y perdona completamente. 

No te veas como víctima de la enfermedad pues no es así, eso no tiene sentido, tu misma escogiste esas situaciones para vivirlas, para experimentar y para aprender de ellas. Tu misma escogiste lo que te ocurre. 

Es parte de ti también. 

En algunos momentos te resultará muy difícil aceptar, pero has de ser consciente de que tú misma elegiste las situaciones difíciles de tu vida también, elegiste vivirlas tal y como las viviste, ahora eres diferente, ahora aceptarías de otra manera aquello que en otra ocasión te pudo causar dolor. Igual que antes sentías un gran tormento en algunos momentos ahora ya no, ahora podrías sentirlo en otras cosas, pero no las mismas, tu has cambiado, ¿por qué entonces guardas rencor sobre algo de tu pasado? ¿Por qué tus cuerpos emocional y mental no terminaron de liberar su miedo, su emoción negativa?

Respira hermosa mía, por unos instantes mantente sentada, quieta

Y ahora respira. Siéntete en paz contigo misma, en paz con tu pasado. Tu no eres tus acciones, tu no eres tus respuestas, mi amada, ni tampoco eres tu pasado ni tu futuro, tu alma pura, tu alma envuelta en su manto rosa y dorado no es aquella que fuiste, céntrate en ti y olvídate de todo lo que crees ser, céntrate en lo que de verdad eres. Siente este momento y siéntete parte de el también. Una parte de ti si fue aquella, pero una parte. Tus emociones, tus pensamientos, tus acciones, no son suficientes para conocer a la inmensa estrella que hay dentro de ti, son una parte que esa estrellita hermosa decidió vivir, nada más. Manifestaste enfado pero por dentro eras alegría. Manifiesta ahora quietud en tu exterior par asentir esa alegría interior. Esa hermosa luz que tienes dentro.

Date cuenta que en tu interior no hay dolor, no hay pena. Esa es la respuesta que necesitas para todo lo que ahora te cuesta tanto de la vida, esa respuesta espontánea que tu misma estás dando ahora. No la pena, no la lástima, no el miedo. Tu corazón luce igual da lo mismo la situación que sea, tu divinidad permanece constante ante cualquier circunstancia de la vida, ríete ahora de lo que te molesta, de lo que no te agrada, ríete de ello y de ti misma por haberle dado importancia, y siente que en tu risa, en tu alegría hay una gran liberación, pues la hay. Tú tienes el control de tus emociones. Cuando ellas te controlan a ti, mi dulce alma, cuando las emociones te controlan, entonces aparece el dolor, la separación, aparece la pena y la enfermedad. Cuando tú controlas lo que sientes, lo que piensas, entonces nada puede quebrarte. 

Siente este momento como una respuesta, para así poder asimilarla interiormente. La mente intenta siempre comprender el significado de las palabras, pero hay significados ocultos que la mente no puede entender, ya te lo dije. Hay palabras que no son para la mente, que son para el corazón. Siente que te alivian esas palabras, aunque no las entiendas mentalmente, no hace falta, solo has de dejar que esas palabras lleguen a tu corazón y te iluminen el alma. Y esa luz te ayudará mucho en tu continuar, en tu viaje. 

Viviste una situación difícil, amada, y valientemente la has superado, hermosa estrella, tu eres aquella que supero esa situación? Aquella que salió victoriosa? Claro que si, acéptate en ese momento como en todos de tu vida.

Algunas respuestas son difíciles de comprender pero esa emoción que se libera y se sana ahora mismo es sencilla, es necesaria liberarla y rescatarla. Así puede brotar un mayor entendimiento de lo que te ocurre. De lo que sientes y padeces por dentro. Sabes que hay una relación en tus energías, en tu mente, en tu dolor, ahora empiezas a comprenderlo pero de una forma interna. Observa que algo empieza a cambiar en ti misma estos días de atrás y estos días siguientes a esta canalización. Algo empieza a cambiar.

Es una comprensión, una comprensión interna que te dará una más fácil asimilación de la luz en ti misma. Y es lo que necesitabas para recuperarte. Sin esa asimilación y comprensión superior de lo que te ocurre te sentías perdida, ahora puedes hallar el sentido de lo que te sientes, de lo que te ocurre. Puedes ver un sentido aun más amplio. 

Se que te generalizo mi amada, pues es necesario hablar de una forma general, pues así podré ayudarte con estas palabras para detalles del futuro, así podrás usar estas palabras para otros problemas en el futuro. Y verás que son igualmente válidas. Si ahora fuese tajante al hablar, si mis palabras solo hablasen de un problema determinado, entonces serían casi vacías, no tendrían apenas salida en tu propia vida. Pero así, siendo palabras generales, que puedan valer a cualquiera en cualquier momento, así pueden ayudarte en muchos momentos de tu vida. Y eso quiero que entiendas. Da lo mismo que no guardes estas palabras, que no las recuerdas conscientemente, en tu interior se quedan como algo real, porque asimilaste y sentiste lo que quería mostrarte. 

Existen respuestas reales que vas a encontrar, respuestas verdaderas más allá de estas palabras, está en tu mano aceptarlas o rechazarlas. Igual que está en tu mano aceptarte o rechazarte, aceptar tu divinidad o rechazarla. Todo depende de ti. 

Muchas gracias por este momento

Gracias

 

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