Mensajes Espirituales

Español (spanish formal Internacional)English (United Kingdom)French (Fr)Italian - Italy
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

El lenguaje

E-mailImprimirPDF

Altair 3/3/08

Hermosa estrella. Hola.

Bienvenida de regreso al espacio donde las palabras nuestras se encuentran. Donde tiene lugar la comunicación. ¿No es un espacio? Pero es un lugar, un momento, y todo momento en tu relación espacio tiempo tiene un lugar. Todo lo que conoces ahora se puede expresar con relación al espacio y al tiempo, incluso lo que no creías que pudiera tener forma, puede tener una forma, un color, un espacio donde expandir su manifestación y un tiempo exacto. Incluso estas palabras que ahora te llegan.

Es limitado ese concepto de la realidad, por eso no percibes todas las cosas, porque hay algunas que no podrían entenderse así, dentro del espacio ni del tiempo, y esas formas de realidad, esas no-formas, son muy interesantes. No ocurre nada por creer perdértelas, no son realidades imprescindibles en tu ahora.

La sensación del momento, aun así, es maravillosa. Sentir que tienes un momento sagrado y ese momento no fue ayer, ni será otro día, es ahora. Y esa sensación es entera de la realidad que vives, la del ahora mismo, el momento sagrado. Claro que hay momentos sagrados fuera de la realidad que vives pero incluso aquí, el pasado y el futuro forman parte de ese ahora, ese momento. Es difícil entenderlo con palabras limitadas en ese concepto del ahora. Entiendes ¿verdad? Si todo lo que ves forma parte de una creencia de que el ayer y el mañana y el ahora son partes lineales del tiempo, incluso las palabras que conoces describen sólo aquello que puede ser parte de esa linealidad del tiempo, entonces, no hay palabras posibles que describan la inmensidad del espacio fuera del tiempo. La inmensidad de la vida no limitada por lo que fue ni lo que será. La vida al completo en su momento eterno. Por eso las palabras no indican como salir, como asomarse por una ventana para ver la eternidad, el no tiempo y la no linealidad de la realidad.

Tú si crees, si crees que hay algo, pero tampoco puedes asegurarlo, y lo has vivido y sentido, ¿por qué? pues porque las palabras no entienden que ocurre en lo que no pueden describir, y tú sólo ves palabras y lo que las palabras describen.

Inventa pues otra manera de catalogar el mundo. Escoge unas emociones o unas circunstancias, bórrales las palabras a esos momentos escogidos, borra toda palabra que pueda distinguirlos y hacerlos entendibles, y mira ese momento a la cara, descúbrelo desnudo, descubre la realidad que hay en ese momento despojado de todo artificio de linealidad temporal, y poco a poco descubrirás la eternidad de ese ahora, de aquel momento o de este. Ocurre que no siempre es posible hacer esto, pues las palabras y la mente forma parte de tu vida, dejar a un lado las palabras es muy complicado ahora mismo para ti. Pero escucha.

En un tiempo, no hace mucho, vivían personas que no sabían hablar, personas que no conocían dialectos, y esas personas conocían también formas, algunas formas de describir lo que les rodeaba, pero lo que era más importante, razonaban sin esas palabras. Es por ello que no necesitas las palabras para razonar ni para pensar.

La mente no es más amplia al tener más palabras, no es mayor ni más astuta una persona que conoce el lenguaje, sin embargo, sí esta más limitada a lo que ese lenguaje pueda describir: sólo podrá entender y analizar lo que el lenguaje puro puede describir. Deja la mente a merced de lo que el lenguaje es capaz o no de darla.

Cuando aprendes que el lenguaje sirve para pensar, cuando desde la infancia enseñan a un niño que el lenguaje sirve para hacerse preguntas y contestarlas, entonces el niño crece y usa ese lenguaje para pensar y analizar, cuando aprendes que el lenguaje sirve para expresarse, para contar, para hablar, entonces usas ese lenguaje siendo adulto únicamente para expresarte, entonces piensas menos pero te comunicas más. Así pasa con la educación, no es mejor o peor una educación, sino sólo esta dirigida a utilizar el lenguaje de una forma u de otra. ¿Qué te enseñaron a ti? Vuelve atrás y mira como te hablaban y lo que te daban a conocer con palabras, las formas de las palabras y la forma de usarlas. ¿Recuerdas? ¿Por qué te hablaban con señas y usaban palabras sencillas?, ¿querían que aprendieras a pensar o a comunicarte?

A muchos niños, en su infancia, y más allá de la infancia, se les trata de una forma como si el lenguaje interno que existiese dentro de ellos no tuviese ningún valor, se les trata esforzándose en que esos pocos símbolos que sí pueden conocer entiendan el contenido total de la oración. No importa mucho lo que se quiere expresar, no importa lo que quieren hacer llegar a esos niños o adultos, sólo importa que ellos, en su concepción del lenguaje, no tienen tanta información y tan poderosa como el que le intenta dar. Y eso ocurre a muchos adultos cuando hablan a un niño pequeño, y más allá aun, puedes comprobarlo. Y eso te dieron a entender a ti, mi niña, eso viste cuando eras pequeña. Las personas que te rodeaban creyeron que tu falta de lenguaje era falta de astucia y razonamiento y consiguieron crear en ti una imagen de lo que el lenguaje era, una herramienta de poder que los que la tienen pueden ser mejores que los otro. Pero no es así, ya sabes que no es así.

Esto, esta forma de tratar a un niño pequeño, hace que el valor del lenguaje se transforme, ya no importa lo que sepa el niño, lo que valga, lo que ame, no importa nada, importa el lenguaje que tenga y use, su capacidad, y cuanto más amplio sea el uso del lenguaje, mejor será el niño. ¿De donde viene ese pensamiento? ¿Si todo lo que conocéis las personas se puede describir con el lenguaje? Entonces, ¿que significa tener un lenguaje, si no conocer todo lo que existe?

El lenguaje te limita, he dicho al principio. El lenguaje no es un instrumento para conocer más realidad sino para limitar la que ya conoces, pero conocer el lenguaje en una realidad limitada por él, es tener la verdad de esa misma realidad, y eso se traduce en el buen pensador, el buen filosofo, el buen orador, el buen metafísico. No es una persona más sabia, no es tampoco alguien más intelectual, sino, más bien, alguien que conoce la forma de usar el lenguaje.

Ahora date cuenta que tu vida esta condicionada tanto por el lenguaje, por las palabras, que aquello de ayer que quieres que no sea ayer, sino mañana, y aquello futuro que necesitas que vuelva para tenerlo presente, todo eso que la continuidad de lo que conoces no te deja entender ni comprender, esta condicionado y limitado por tu conocimiento de las palabras. No son las palabras las que te ayudaran a cambiar tu paso por el tiempo, sino la falta de ellas, no son las palabras las que te darán la luz, sino la falta de ellas.

Lograr esto es sencillo, pero sólo con el ejercicio y la paciencia. Y eso es mucho para alguien que vive en las instantáneas palabras, las palabras te dan la verdad en el ahora, por eso son útiles.

Cuando te asomes pronto, cuando te asomes a la ventana del tiempo no lineal y observes los cambios aconteciendo en diferentes puntos con la misma fuerza, al igual que en el momento del ahora, cuando veas lo paralelo del tiempo, entonces descubrirás como las palabras no son la forma de describir, sino más bien de limitar. Cuando observas un suceso y lo entiendes con las palabras, entonces ocurre que entiendes la parte material, la parte tridimensional, pero lo interesante, mi amiga, no es la parte tridimensional, esa es una parte obvia, sino aquella que las palabras tridimensional no pueden describir. Aquella parte que no esta en un lugar, que no esta en un tiempo, puede que lo quieras llamar la energía tras la forma, o que lo quieras catalogar como el amor, la magia, los hilos que forma n la realidad, lo que quieras, pero deja estas palabras porque lo van a limitar y convertirán en borroso aquello que es tan sencillo de ver.

Te preguntas a veces todo lo que se vería alrededor tuyo si no tuvieses un bloqueo en el tercer ojo, te preguntas todo lo que hay de verdad a tu alrededor, y te digo, mi amada amiga, te digo, que alrededor tuyo, lo que ves, es lo único que no esta ay. Todo lo demás que ahora no puedes ver, no puedes observar, es aquello que las palabras que están en tu mente no te dejan diferenciar, ya no es tu mente, no es tu energía, ni es tu tercer ojo, sino las palabras que quieren entender todo, ellas no tienen respuesta a las preguntas adimensionales.

No es complejo, Altair, es sencillo. Es fácil ver lo que tienes cerca, es sencillo, pero no existe una frase en ningún idioma, menos en el antiguo idioma que usas, que describa la relación entre el tiempo y la verdad, ni que describa el amor y los enlaces entre las cosas y las realidad, al contrario, en tu lenguaje existe una forma de describir no que todo esta unido, sino que todo esta suelo, separado, y ese pensamiento, esa realidad de la separación la crea en parte tu lenguaje, el lenguaje limitado que usas. Yo te digo palabras, palabras, que no se pueden escuchar en tu idioma, pero tu mente las entiende y las traduce, las palabras que te digo no tienen forma, no tienen significado material ni tridimensional, en cada palabra existe una luz, un misterio, una realidad, un universo, y tu entiendes escribes y lees palabras, sólo y únicamente “palabras”, tu lenguaje te limita esa realidad. Te limita ver que una palabra no es un significado, no, una palabra puede ser el significante. Altair no es una palabra en la vida y la realidad que llevas, es lo que eso significa, esmor, tampoco es una palabra, es lo que esomr significa. Así con todas las formas intangibles. Cuando digo una palabra ininteligible en tu idioma, cuando lo vocablos cruzan tu esfera no tienen la forma de las palabras, si no el símbolo en si, la capacidad para evocar la forma completa de lo que te doy a entender. Entonces cuando tu no entiendes una palabra, cuando se te escapa una frase no es algo relacionado con tu lenguaje, no es una limitación únicamente de tu lenguaje, no, es también tu falta de capacidad para poder ver y entender aquello que tu lenguaje no puede ver, no puede catalogar. Cuando una persona nace y en unos años de vida, esa persona es capaz de ve y entender realidades que ningún otra personas adulta podría creer, sus sueños, sus visiones sus recuerdos son enteramente espirituales como os gustaría decir, pero ocurre que más adelante eso se pierde, justo con la asimilación del lenguaje, y es curiosos que ocurra justo a la vez, según el crece y encuentra palabras que lo describan y entiendan todo, la realidad, toda la realidad comienza a transformarse, deja de verse el aura que rodea las personas, deja de poder sentirse el calor de la mirada, pues la mirada no tiene calor en el lenguaje físico y científico, la mirada tiene expresión, también deja de sentirse el abrigo de un pensamiento de recuerdo, pues la mente no tiene abrigo, no tiene la capacidad de hacernos evocar momentos del pasado. Todo eso ocurre justo a la vez que se aprenden las palabras, nos muestran, las palabras la forma de limitar vuestro espacio, a lo que podréis entender y asimilar. Ocurre que en la realidad de cada uno, a veces pueden ocurrir pequeñas rupturas de lo que el lenguaje os esta insinuando, o la realidad esta presente. Pueden ocurrir rupturas con esas viejas formas de pensar, y eso quiero que veas, las rupturas. Eso quiero que descubras, para que consigas entender una realidad fuera de las palabras. Las palabras son útiles, son herramientas, las formas igual, son útiles, son herramientas también, pero el amor, ese es indispensable, la vida, esa es luz indispensable, siente eso y deja a un lado toda palabra, toda descripción. Y cuando alguien te pregunte que sentiste cuando observaste más allá de la ventana de la temporalidad, deja las palabras, observa a la persona y regálale un beso, un abrazo, una mirada, pero no le digas con palabras lo que las palabras limitaran. Ocurre que cuando se traduce algo en palabras ese algo deja de ser lo que es y se convierte en lo que las palabras describen. Entonces, según las palabras describan algo eso se convertirá. No me crees? Observa a tu alrededor y recuerda las palabras, veras como es una imagen ciega a lo que se describe, han dejado de tener vida, han dejado más allá la irrealidad. En ese ejemplo no existen las formas fuera de las palabras, es imposible, pues las palabras tendrán que describirlas. Toda tu eres lo que las palabras pueden describir de ti, y aquello que las palabras no pueden describir claramente, aquello hermoso sencillo y mágico, eso, desaparece e tu visión. Y eso ocurre con lo que  vives, ves, piensas y sientes.

Cuando observes tras la ventana, cuando mires fuera del tiempo lineal, siente, párate a sentir y deja todo a un lado, todo análisis, todo miedo, déjalo a un lado, olvida todo aquello que conociste y simplemente observa, pues tu experiencia, es eterna, no es el recuerdo el eterno, no son las palabras escritas lo eterno, mi hermosa Altair, es la experiencia la que vive siempre, es el momento sagrado del ahora el que esta eternamente. Libéralo de la limitación de pensar que se pierde, libéralo de esa limitación pues siempre esta, esta ahora, esta siempre, y las palabras no lo pueden contener.

Pondré un ejemplo. A ti que te gusta mucho escribir, sueña un cuento y lo escribes, es un cuento precioso, hay hadas, elfos y duendes y todos ellos viven una aventura preciosa relacionada con la luz que trasciende un bosque y llega a las personas que viven en un pueblo cercano, y todos los que viven en ese lugar se sienten atraídos por aquel bosque y sienten la luz y el abrazo de los vecinos del bosque, un cuento bellísimo, suéñalo, y luego despierta y escríbelo. Ahora lo has escrito pero, uf, valla por Dios, se te olvido introducir en el cuento una parte increíble, una parte en la que los niños del poblado recordaban que habían sido amigos de las hadas y de los duendes y les recodaban y les amaban, se te olvido introducir casi lo más importante del sueño!!!! ¿Qué ocurre entonces? Tu cuento es parcial, no es la verdad autentica, falta algo importantísimo, que por cierto, es aquello que necesitabas saber en tu sueño, eso no lo pusiste. Claro Altair, como estas agotada de tanto escribir, como ha sido una noche larga y ahora no quieres continuar dejas para luego el introducir ese trozo en el cuento soñado, y pasa el tiempo. El cuento no esta completo, el cuento le llega a muuuuchas personas y a todas ellas les llegan unas palabras preciosas que describen una realidad preciosa pero palabras incompletas, una historia incompleta, y ha pasado tanto tiempo que tu olvidas que es incompleta. ¿Y qué ocurre? La realidad , por mucho tiempo que pase será la misma, si yo, si cualquier persona decide observar el momento del sueño PUEDE, puedo mirar a ese momento pues esta ay, es eterno, ese momento, ese sueño no muere, pero las palabras lo limitaron, no esta completo, podemos hacer eso porque no son las palabras las que traducen los recuerdos en realidades actuales, no que va, es justo al revés, las palabras no evocan un sueño una realidad ya vivida, y ese es el autentico valor de la palabra, el poder transportarnos a lo que se describe, el poder hacernos ver aquello que no esta, pues en el momento que se habla de ello, esa realidad ya está allí.

Observa los cambios del cuento en tu mente, no necesitas escribir aquello que soñaste, pues cada niño, cada amante del bosque lo sintió al leerlo, la falta de esa parte les hizo sonreír a los que se sintieron implicados, es la falta de las palabras la que salvo para que las personas pudiesen sentir lo que allí no se decía pero si estaba, ¿por qué? Pues porque hay hermosas emociones, hermosas situaciones que no son las palabras las que lo describen ni las podrían describir, sino la carencia de ellas. Escucha en ti los silencios, las faltas de palabras y descubrirás allí secretos valiosísimos que tu misma te estas guardando para tus momentos de silencio. Puedes volver atrás, claro que si, y pues volver adelante, y aprenderás a hacerlo fácilmente, observa como el momento ya esta en ti y vuelve a el, sea cual sea el momento, descubrirás que las palabras que habitaban en tu memoria no eran sinceras y se saltaron la mejor parte de las situaciones, al igual que tu con tu historia, la saltaron para que pudieses volver y recordar sintiendo aquello que no dijiste, pues cualquier palabra no hubiese podido describirlo con veracidad.

Gracias por escuchar estas palabras viejas, palabras muy muy viejas. Gracias por traducirlas y por sentirlas. Eres luz. Dale estas palabras, compártelas con tu dulce esposo, pues el tiene derecho a conocerlas también, pues son suyas. Que se os habrá la ventana juntos amados míos, que se os habrá una ventana y podáis veros felices tras ella, pues tras ella esta la realidad sin limitar por la relativa verdad.

Gracias altair. Gracias.

Copyright © 2008-2010 Altaïr García - Todos los derechos internacionales reservados.
Son libres de copiar, distribuir, utilizar y reproducir este trabajo bajo las siguientes condiciones: Deben conceder su crédito al autor, no usarlo con propósitos comerciales, y no pueden alterarlo, transformarlo ni basarse en él. Para cualquier reutilización o distribución, deben establecer claramente a los demás los términos de la licencia de este trabajo. Cualquiera de estas condiciones puede ser modificada con permiso del propietario del copyright. Cualquier otro propósito de uso debe ser previamente autorizado por el autor.
www.mensajesespirituales.net

Escribir un comentario