Mensajes Espirituales

Español (spanish formal Internacional)English (United Kingdom)French (Fr)Italian - Italy
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

Vibración

E-mailImprimirPDF

Altaïr 13/11/07.Este mensaje nos habla de los sonids y la vibración así como de la resonancía de los cuerpos y cómo al escuchar se puede vibrar afín a lo que se escucha conectando de esta forma con lo que percibimos.

Ángeles míos.

Soy yo quien busca estar aquí con vosotros ahora, en este momento, pero no al revés y, cuando me llamáis, es una respuesta a mis saludos diarios y mis llamadas internas. Si me buscáis en el centro de vosotros mismos me hallaréis esperándoos, no muy escondido y sonriente, siempre alegre pensando que ahora estoy a vuestro encuentro, esperando, lleno de amor.

Mis saludos suelen ser una llamada al recuerdo de aquellas veces que os llame en vuestros estados más profundos, saludos como: Hola cielo mío, hermano, guía, maestro, Ángel. Estas son palabras viejas que en otros tiempos y otras vidas ya usamos para llamarnos, y ahora aquí se dicen de igual manera, para que las escuchéis y os llamen al recuerdo interno. Es un saludo triple, porque os saludo con amor y con gracia, esperando que lo escuchéis con vuestra mente, y luego es un saludo dirigido al corazón, para despertar el interés, la concentración y llamar a vuestros sentidos hacia este encuentro afortunado de amor, y guio con el saludo hacia nuestros momentos pasados donde ya, una y más veces, los dijimos igual, encontrando así, en vuestra memoria fetal, el recuerdo de este contacto con nosotros y con nuestro plano.

Os digo esto para que os deis cuenta que un saludo no son unas palabras de apoyo o un encuadre de una canalización, es una llamada al ser que desde el interior me recuerda y me ama igual que yo a vosotros, y así, el contacto entre estos dos momentos o planos es más sencillo, más directo: vosotros me llamáis al reencontrarme y recordarme lejanamente desde vuestros corazones, y yo os llamo y os saludo con un amor especial, al saber que ese vivo estado de conciencia se reaviva con solo escucharme.

Este saludo es nuestra llamada a comenzar una canalización y no solo se encuentra en estas líneas que ahora leéis, sino también en todos los días de vuestra vida corriente. Cuando conocéis a alguien y saludáis a esa persona, escucháis palabras viejas, y esas palabras son una llamada a reconocer quienes fuisteis de cara a esa ser que os llama con su saludo.

No siempre los ángeles aguardan detrás del velo, a veces os llamamos desde otros que son como vosotros, y ni ellos ni tú os dais cuenta de que así es. Os llamamos para que sintáis el recuerdo vivo en vosotros, para que no os sintáis solos, recordar la conexión divina es el propósito en estos días y en estos saludos especiales.

Me gustaría que leyeseis en voz alta porque así puedo encontrar vuestro tono de voz diferenciándolo en las formas, las vibraciones de los sonidos que ahora tanto os cuesta entender, son conexiones directas entre tu y yo, entre este mundo y otros.

Leer es solo una forma, pero hay muchas formas de escuchar y sentir, y todas comienzan con un movimiento, y ese movimiento es más directo y profundo con un sonido. Así que si lo canalizáis hablando y escuchando, con palabras sueltas simplemente, escucharéis, no sólo lo que yo indico y estas palabras, sino que el mensaje irá más allá de la canalización, será un vinculo para que vuestros cuerpos puedan vibrar más a fondo que otras veces.

Esto es sólo una manera de empezar a percibir: escuchando y vibrando afín a lo que se escucha, conectándose con lo que se llama y con lo que nos llama desde fuera, y viendo así que no está fuera, que lo que nos llama esta dentro de nosotros mismos. Es nosotros mismos aquello que se escucha. El mensaje que nos llega y todo lo que vemos y sentimos, es nosotros mismos, no más fuera de nosotros y lejos de esta realidad, es todo lo que vemos y sentimos nosotros, y nos expandimos hacia ello. Por eso si lo vibramos, lo sentiremos más claramente que de cualquier otra forma.

La vibración y el sonido es una expresión material, porque en el espacio el sonido que se conoce no tiene nada que ver con lo que vosotros sentís como sonido. Es algo mucho más profundo, pero se puede acercar. Cuando algo tiene un sonido, es como una forma eléctrica que recorre el cuerpo ya sea etérico o físico o álmico o lo que queráis poner, pero la vibración se recorre por todo el cuerpo como energía eléctrica, haciendo colapsar y fundir unos átomos de ese cuerpo con otros, haciendo bailar las formas, y entonces suena algo, ese algo se expande por todos los rincones y esa expansión es uno mismo.

Por eso os decimos que habléis, porque vuestras palabras se expandirán por el aire y entonces vuestra energía se transformara en ese aire. Vuestra inicial emoción y vuestra intención de ser, se expresara a través de esa vibración, siendo y convirtiéndose en todo aquello que vibra a la vez que uno. No somos más que eso: una continua transformación de vibraciones. Y aunque yo se que os agota hablar siempre de esto debéis daros cuenta que el fundamento de toda estas charlas sobre sonidos tendrá que llegaros pues vosotros sois una de esas corrientes eléctricas, para mi y para otros que vendrán, caminos y no canales energéticos.

Por eso podéis ver que es importante comprender cual es el objetivo y el nacimiento de una vibración. Una forma que se fundamenta en una causa, cómo puede ser una unidad de electrón si no vibra, y hasta que no consiga vibrar con afinidad a lo que es, siendo todo lo que es lo que vibra con uno, no podrá manifestarse en una realidad concreta, no existiría. Y esto es la vida misma, vibraciones de partículas en sonidos profundos, sonidos dirigidos hacia el exterior de unos mismos, convirtiéndose ese exterior en lo que uno mismo es.

Yo no me dirijo a personas ajenas a mi, sino a mis otros yoes que se expanden en la tierra con sus formas y cualidades diferentes, así vosotros y yo somos uno, mientras la vibración sea una y mientras nuestras palabras y nuestros mensajes os hagan vibrar.

Uno es de lo que se alimenta, uno es lo que le hace reconocer una emoción y donde su espíritu se expande y se regocija. Uno no es aquello que no le llega, y cuando asomáis vuestra curiosidad a mundos ajenos a vosotros, si los reconocéis y los sentís, entonces también sois vosotros mismos, pero si no los veis y no los reconocéis, entonces no merece la pena seguir con esa curiosidad, pues es mejor que no veáis aquello que no sois si no os queréis convertir en ello.

Yo no soy un ego, y no me dirijo a un ego, por que si me dirigiese a un ego, algo de estas palabras también sería ego. Y yo no soy un elemento sin fundamento en vosotros, pues os hace vibrar de alguna forma esta norma de la naturaleza que os llega a través de mí.

Todos somos Uno.

Ya se que lo sabéis, y lo sentís en algún momento, pero esta unidad significa que todos vibran en uno, expandiendo su propia vibración hacia el uno y a través del uno. Y esto es lo que se llama un ciclo: yo existo porque existes tú, tú existes porque yo existo en ti. Es una forma de crearnos unos a otros y de sentirnos y hacernos partícipes de un universo completo, compacto al ser todo uno.

Y todo este rollo vendrá por algo. No os canséis en descifrar las palabras pues el verdadero mensaje yace en la misma vibración que vuestros seres, en vuestros diferentes planos, ya están sintiendo. Un mensaje no es más que palabras, una palabra no es más que un sonido material, y un sonido material tiene un fundamento energético, y eso si que continua más allá de estas palabras, de este mensaje y de este momento. Por eso es tan agradable leer canalizaciones muy energéticas, y recibir masajes, o sincronizar con alguien en una conversación, no es más que una vibración que se nos queda en nosotros más allá del tiempo. Acabamos vibrando afines a esa relación, a esa energía de entrega, de amor.

Y aquí os dejo, aunque no me marcho del todo, porque seguiremos vibrando en un abrazo de amor eterno.

Hasta siempre corazones.

Copyright © 2008-2010 Altaïr García - Todos los derechos internacionales reservados.
Son libres de copiar, distribuir, utilizar y reproducir este trabajo bajo las siguientes condiciones: Deben conceder su crédito al autor, no usarlo con propósitos comerciales, y no pueden alterarlo, transformarlo ni basarse en él. Para cualquier reutilización o distribución, deben establecer claramente a los demás los términos de la licencia de este trabajo. Cualquiera de estas condiciones puede ser modificada con permiso del propietario del copyright. Cualquier otro propósito de uso debe ser previamente autorizado por el autor.
www.mensajesespirituales.net

Escribir un comentario