Mensajes Espirituales

Español (spanish formal Internacional)English (United Kingdom)French (Fr)Italian - Italy
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

Entrevista a un ex-iracundo

E-mailImprimirPDF

3320_DSCN2895.jpgEste es el caso de una persona que me consultó porque tenía problemas en su vida cotidiana, tenía mucho rencor, ira, agresividad, problemas en el matrimonio, con las amistades y se sentía muy mal. Me pidió ayuda y le hice una visualización o diagnóstico de sus cuerpos sutiles. Vi unos egregores que le rodeaban y le comuniqué cómo le estaban afectando en su vida y cómo corregir la situación. 

Tras muy poco tiempo esta persona ha cambiado completamente, se siente mucho mejor consigo mismo y con quienes le rodean y siente mucha mayor serenidad y alegría en su vida. 

He entrevistado a esta persona para que cuente un poco, a grandes rasgos, su caso, pues me parece interesante para aquellas personas que están en una situación parecida y vean que pueden superar esta situacíon, que es solo cuestión de un trabajo interno diario.

Brevemente, ¿nos puedes contar cuál era tu problema?

Durante unos meses se agudizó un problema que tenía, bastante comprometedor. Me enfadaba muchísimo, me sentía aislado, incomprendido, especialmente con mi pareja. Sentía desconfianza, me sentía engañado, traicionado. Tenía pensamientos de desconfianza, como si me estuviesen manipulando o engatusando. 

Sobretodo lo que más me afectaba eran sensaciones emocionales o físicas en el plexo solar. Llegaba a sentir una sensación muy desagradable en esa zona y era incapaz de salir de esos estados. La sensación era insoportable.

Así que me desahogaba enfadándome, gritando, incluso rompiendo cosas. Nada de eso me dejaba mejor, siempre me dejaba un regustillo “feo”, como de culpa, que a veces duraba hasta 2 ó 3 días.

Algunas veces conseguía superar mi situación de enfado llorando o dándome cuenta de mi error. Eran momentos dolorosos porque sentía que mi actitud había sido desproporcionada y había herido a los de mi entorno.

¿Te dabas cuenta que eran contradictorios tus pensamientso y emociones contigo mismo?

En realidad iban acompasados los pensamientso y las emociones. Yo no estaba muy atento o muy consciente para darme cuenta si había contrariedad, si eran míos o no.

En esos momentos las emociones o los pensamientos eran muy fuertes, muy presentes, me costaba mucho verlos objetivamente. A veces sí que lo veía venir, veía fugazmente ese pensamiento “maligno” que quería manifestarse, pero era muy tentador caer en esos esquemas y acababa cediendo.

¿Sabías lo que era un egregor? 

Sí, lo había leido alguna vez, pero no me podía imaginar que fuera este mi caso. 

¿Fué difícil aceptar que éste podría ser el problema?

Fue dificil, sí, porque te identificas completamente con lo que piensas o sientes. Te resulta dificil pensar que es algo externo porque lo estás viviendo como si fuera tuyo.

Tuve que llegar a un punto muy extremo, tuve que caer muy hondo para aceptar y darme cuenta que tenía que solucionar de alguna manera este problema. Entonces es cuando empecé a abrirme a esa posibilidad. Porque yo al principio no quería escuchar.

¿Cómo fue el proceso de sanación?

Bueno, Altair me explicó que veía unos egregores en mi campo y me dijo cómo ir restándoles fuerza o energía. Apliqué el rayo azul cada vez que notaba un pensamiento negativo, de desconfianza o animadversión. Me imaginaba una luz azul que caía sobre mí y me envolvía completamente y al mismo tiempo, según las indicaciones que tenía, echaba fuera de mí a ese egrégor o a ese pensamiento. Con firmeza, incluso verbalizando.

Despues llamaba al rayo violeta para trasmutar lo que hiciera falta. 

Bueno, tambien hizo falta una reparación de mi plexo solar, me hice reiki durante unos días y otra persona me ayudó tambien en la sanación porque tenía la zona muy dañada y sin protección. 

¿Cuándo empezaste a notar cambios?

A los pocos días ya noté cambios. Era fácil darme cuenta de cada pensamiento negativo, porque sabía que si no lo hacía podía volver a caer en esos estados que no eran nada agradables, ni para mí ni para nadie. 

Ya debe de haber pasado un mes y me noto mucho más sereno, las cosas que antes me molestaban ya no me afectan, incluso me sorprende que ni me interesan. El plexo solar lo tengo bien, no noto ninguna sensación, con lo cual no se activa ninguna emoción negativa en mí y estoy encantado de estar tan tranquilo por dentro.

¿Cómo te sientes ahora ante las emociones externas?¿te sientes mas seguro o te dejas llevar por ellas?

Ahora me sorprende estar tan tranquilo ante esas emociones, las tolero perfectamente, no como antes que me afectaban muchísimo. Puedo ver el cuadro general sin dejarme llevar por esas emociones ajenas. Y puedo pensar con claridad.

¿Has descubierto algo positivo en ti despues de esta recuperacion?

Pues si, ahora me siento mucho más despejado, alegre, más relajado, más sonriente. Me tomo las cosas con mejor humor.

Bueno, no sé si tiene algo que ver, pero también me noto mucho más diplomático en las relaciones, en las conversaciones. Puedo decir las cosas sin ser hiriente y comprendo mejor a los demás.

¿Físicamente algo ha cambiado? ¿Notas más energía?

Ahora intento procurarme los elementos necesarios para mantener ese humor, esa tranquilidad interior. Salgo de paseo más a menudo, veo la naturaleza, tomo el sol… porque sé que puedo volver a caer en ciertos estados desequilibrados. No creo ser inmune a estos temas. Aún me queda bastante que limpiar y es un esfuerzo que tiene que hacerse regularmente.

¿Crees que las personas tienen el control de su vida?

Creo que si, creo que nos han hecho creer que somos incapaces de manejar nuestra vida, que necesitamos expertos, guías y manuales. Pero sólo nosotros somos responsables de nosotros mismos y hemos de tomar las riendas de nuestra vida. Podemos pedir consejo, pedir ayuda, pero al final tenemos que ser nosotros los que hagamos el esfuerzo de mejorar, de limpiarnos.

¿Qué le dirias a una persona en tu misma situación?

Primero intentaría no ver sus emociones, sino a una persona que lo está pasando mal y no sabe muy bien cómo salir de esos estados, que probablemente ni sabe que son debidos a egrégores que él mismo está alimentando y puede dejar de hacerlo cuando se lo proponga. Pero no se lo diría directamente por que es un tema delicado, lo sé por experiencia. Esperaría un buen momento en que estuviera receptivo para hablarle de que existen energías y cosas que no vemos que nos afectan, aunque no nos demos cuenta, y que no es culpa de nadie, simplemente es que nadie nos lo había explicado antes. Y que podemos limpiarnos de esas cosas muy facilmente cuando nos lo proponemos. 

Aunque tampoco insistiría mucho, respetaría mucho a esa persona su espacio y su momento. Porque si le insistes en que tiene un problema puede ponerse aún más a la defensiva, y es peor. Tiene que verlo por ella misma.

Muchas gracias por todo

 

Copyright © 2008-2010 Altaïr García - Todos los derechos internacionales reservados.
Son libres de copiar, distribuir, utilizar y reproducir este trabajo bajo las siguientes condiciones: Deben conceder su crédito al autor, no usarlo con propósitos comerciales, y no pueden alterarlo, transformarlo ni basarse en él. Para cualquier reutilización o distribución, deben establecer claramente a los demás los términos de la licencia de este trabajo. Cualquiera de estas condiciones puede ser modificada con permiso del propietario del copyright. Cualquier otro propósito de uso debe ser previamente autorizado por el autor.
www.mensajesespirituales.net

Escribir un comentario


Estás aquí:ContenidosSalud y SanaciónEntrevista a un ex-iracundo