Hola a todos, quiero contarles los avances que he tenido con respecto a mis yos, así los llamo:
Cita con el acupunturista:
Por recomendación médica, decidí tomar un tratamiento de acupuntura, el hombre a quien acudí trabaja masajeando el cuerpo, luego usa las agujas para sanación, en ocasiones utiliza la moxa para calentar algunos puntos, ese fue mi caso, el acupuntor me pidió que mientras ponía calor en mi vientre, yo me concentrara en esparcir luz violeta por todo mi cuerpo, inicié por los pies, los llené de luz y cuando me disponía a seguir hacia arriba noté que una figura dorada me observaba por encima de mi cabeza, una parte de mi se posó en cunclillas vestida de dorado, con mirada y posición estática se dedicó a supervisar la entrada de la luz violeta por mi cuerpo, parecía su función en ese momento, yo sorprendida no tuve alternativa que ponerme a reír, era una risa nerviosa y a la vez placentera, la verdad en ese momento no fui muy consciente de la importancia de aquella presencia, mejor dicho de haber podido presenciarla, solo supe que era algo maravilloso lo que me estaba sucediendo y que el efecto en mi cuerpo era ciertamente sanador, al llegar a la altura del pecho, observo que se detiene, justo en la garganta, no se pudo seguir el envío de luz, inquieta por esto el terapeuta me indica que lo tome con calma y que poco a poco vaya liberando el bloqueo, entonces me dediqué a escuchar la suave música que amenizaba la terapia, escuché también mi respiración y olvidé por un momento lo sucedido, fue así como logré continuar con la limpieza, al ritmo de la música fue posible penetrar más allá del bloqueo, aunque no logré liberarlo del todo en esa sesión, solo comprendí que necesitaba sanación energética y decidí continuar en otra oportunidad.
Esta experiencia verifica la posibilidad que cada uno de nosotros tiene de verse desde otras perspectivas, podemos sanarnos también, con bastante dedicación en nosotros mismos y un observar desde el corazón para poder visualizar.
Con amor! Marisol |