Hola, este es un fragmento de un sueño que tuve anoche.
Me da la sensación que puede tener bastante significado, personal e incluso para más personas, pero solo es una sensación.
Si alguien quiere comentar, yo encantado!

Estoy con mi hija, y un cura nos viene a recoger para ir a un curso o reunión donde había más curas, es como si fuera una especie de iniciación. Me siento al lado de un amigo, y el profesor o el que dirige la reunión nos pide que digamos con quién estamos más identificados (creo que refiriéndose a maestros o energías). El 1º de la fila nombra a alguien muy conocido que no recuerdo. Al instante le empiezan a salir llamaradas de fuego de los brazos. Se pone algo nervioso pero no parece ser fuego que realmente queme, nadie nos preocupamos sino que únicamente observamos la situación mientras intenta quitarse el fuego. El 2º es mi amigo y a la cuestión planteada por el profesor responde que Miguel. Creo que le confirma que así es. El 3º soy yo, y respondo que también es Miguel. No me dice ni que sí ni que no, solo me dice que soy de la 3ª luna y que todavía soy un poco frio en las despedidas, pero no le entiendo lo que quiere decir. El 4º responde algo así como "Anabel" o "Anael", y el profesor le dice que está clarísimo que así es. Entonces el profesor se le queda mirando a los ojos y le empiezan a salir llamas de los ojos al alumno. También se asusta pero el profesor ni se inmuta. Es como si fuera encendiendo algo oculto en ellos porque ha llegado su momento.
Cuando llega al final, es como si nos hubiera ido dejando a varios de nosotros para el último momento, para hacerlo a todos juntos. Entonces, dentro de la penumbra de la sala, se empiezan a encender poco a poco llamas en los corazones de varios de nosotros. No se nos enciende a todos, por ejemplo a mi amigo sí pero a mí no se me llega a encender, aunque siento que formo parte de este último grupo, pero creo que es porque todavía no estoy del todo preparado.
Empezamos a hacer una serie de ejercicios, creo que de profundas respiraciones, y puede que con gritos y movimientos de brazos. Mi amigo piensa que es algo ridículo e intenta que yo no lo haga, pero no le hago caso y sigo con fuerza y concentración todo el ejercicio, ya que ayuda a activar la llama y es lo que más deseo. Al final pego un poderoso grito sostenido durante un buen rato como para liberarme de algo que llevo dentro o desahogarme.
En ese momento parece que ha habido alguna infiltración en la sala y unos atacantes se ensañan con varios de nosotros con total impunidad. Se produce un alboroto, forcejeo con una de las atacantes, le quito un pequeño puñal que tenía y se lo clavo, creo que la herida es fatal. Luego me siento mal, aunque en el momento parecía que solo nos estábamos defendiendo y que hacía lo correcto, cuando ha pasado todo parece que no era necesario haber llegado a ese extremo...